Tal vez el mayor mérito lo logra el autor en el aspecto de la influencia sobre las personas, para ello propone unas reglas básicas de comportamiento, que de ser practicadas, conducen a un éxito en las relaciones interpersonales y de paso a conseguir cualquier cosa que uno se proponga. De todo esto, lo que causa mayor admiración al lector es darse cuenta que todas las personas sin distinción de raza, color, sexo, religión o condición social, tienen las mismas necesidades básicas, las mismas expectativas y por sobre todo, el interés de colocar el YO, el mí mismo por sobre todas las cosas y de cómo al lograr manipular este interés se puede "dominar" a los demás. Es interesante la lectura de este libro por todas las oportunidades que ofrece para el mejoramiento del trato con los demás, pero por sobre todo, porque el señor Carnegie en ningún momento intenta imponer sus ideas, simplemente sugiere, jugando de alguna manera con el mismo lector, a quién le aplica el mismo tratamiento de hacerlo sentir importante.